lunes, 19 de agosto de 2013

Los tediosos trámites bancarios

¿Cuántas veces un cliente quiso cambiarse de banco por la prestación de algún mal servicio?



Generalmente las entidades bancarias invierten grandes sumas de dinero en marketing y estrategias para captar clientes. Pero una vez que los consiguen ¿cuanto invierten en ganar su fidelización?

Es un problema generalizado, pocos bancos "consienten" a sus clientes brindándolos servicios ágiles y oportunos. Generalmente se genera disgusto en los clientes por pequeños e insignificantes trámites tediosos que hacen perder el valioso tiempo no valorado por parte de las entidades financieras.

En mi caso trato en lo posible de realizar todas las transacciones por internet, pues ir al banco representa perder de 40 a 90 minutos en la fila. Lo peor de todo esto es cuando se llega por fin al balcón de servicios y le dicen que le falta un documento o que no le pueden ayudar y que regrese otro día o que haga fila en otra ventanilla.

Me pasó recién una historia que paso a compartirla y que derivó en cambiarme de banco después de estar soportando su mal servicio por 8 años:

Un día cambiaron las políticas de acceso al portal de banca electrónica y se debía confirmar nuevamente la aceptación de los términos de servicio para poder ingresar al sistema. Bueno intenté realizarlo por teléfono pero mi información estaba desactualizada pues eran años que no la había actualizado por no querer ir al banco a perder el tiempo en estos trámites. Pero en esta ocasión me tocó hacerlo. 

Luego de media hora de espera en la fila al fin llegó mi turno y para mi sorpresa me piden un pago de luz, agua o teléfono, algo que por supuesto no había llevado porque no me lo supieron indicar por teléfono. 

Muerto de coraje por la pérdida de tiempo regresé al día siguiente con el pago de teléfono y pasó que primero te piden la cédula de identidad, luego te verifican tu huella digital y después te dicen que te van hacer unas preguntas de verificación para saber si realmente eres tu mismo. Les explique que las preguntas no iba a poder responder porque no me acordaba que datos tenía registrados y que precisamente eso era lo que quería actualizar. 

Luego de varios minutos de hacerle comprender a la empleada mi situación, le entrego el comprobante de pago del teléfono. Para mi asombro me dice que el comprobante no es válido porque solo aceptan comprobantes una empresa X que es la más grande del país. ¡Qué bestialidad!, jamás creí que una empresa podía llegar a tal punto. Me enojé tanto que terminé insultando a todo el mundo por el tiempo perdido y me fui a sacar una cuenta en otro banco.

La "Kombi" dejará de ser fabricada

La fabricante alemana de vehículos Volkswagen lanzó la edición de 600 unidades de su popular "Kombi", para bajar el telón tras medio siglo a la producción de esta van que solo era fabricada en Brasil. La 'Kombi Last Edition' o 'Kombi Última Edición' será comercializada a un precio sugerido de 85 000 reales (unos USD 38 000 al cambio actual). Las unidades -celestes y con el techo, columnas y parachoques blancos-, estarán numeradas y tendrán una placa de identificación. Los neumáticos también tienen detalles en blanco, que le dan un toque nostálgico. "
Producida en Brasil desde el 2 de septiembre de 1957, Kombi tiene la historia de mayor longevidad en la industria automotriz mundial" , aseguró la nota. Junto al popular Fusca o 'escarabajo', esta camioneta arrancó la producción de Volkswagen en Brasil. En este país sudamericano la camioneta es conocida como 'Kombi', abreviación de la palabra alemana 'Kombinationsfahrzeug' o vehículo combinado para carga y paseo. 
En otros países de América Latina es conocida como 'Combi' y fue muy utilizada para el transporte de pasajeros, como en Perú. En Alemania, este vehículo fue lanzado en 1950. Desde Brasil, el único país donde era producida, la van se exportó a partir de los años 70 a otros países, principalmente a Argelia, Argentina, Chile, Perú, México, Nigeria, Venezuela y Uruguay. Entre 1957 y el 2013 se produjeron 1,5 millones de Kombi en la fábrica de la Volkswagen en Sao Paulo.

Alemania revisará acuerdo de protección forestal con Ecuador


El Gobierno alemán revisará la validez de su acuerdo de protección forestal con Ecuador después de que el presidente Rafael Correa, decidiese poner fin a la iniciativa para no explotar el petróleo de la reserva del Yasuní a cambio de ayuda internacional. El portavoz del Ministerio de Cooperación alemán, Sebastian Lesch, explicó que el Ejecutivo germano tendrá que estudiar la concreción de la decisión ecuatoriana, anunciada el pasado jueves, y sus efectos sobre el acuerdo bilateral por el que Berlín se sumaba, con ciertas condiciones, al proyecto Yasuní-ITT. El acuerdo podría quedar en la práctica completamente anulado, modificarse o aplicarse parcialmente en la zona que no va a ser explotada para la obtención de petróleo, abundó el portavoz. La decisión final sobre la ayuda alemana a Ecuador tardará meses en cerrarse y se acordará a nivel técnico.
Lesch, que puso en duda la fiabilidad de Ecuador tras este cambio de postura, señaló asimismo que no es cierto que el mundo le haya "fallado" a Ecuador al no respaldar económicamente su propuesta de no explotar el subsuelo del Yasuní a cambio de USD 3 500 millones. 
El portavoz agregó que los gobiernos de Alemania y Ecuador se mantienen en estrecha comunicación en torno a esta cuestión, pese a reconocer que Berlín no fue informado con anterioridad de la decisión ecuatoriana de cancelar el proyecto Yasuní.
Alemania comprometió el pasado octubre 34,5 millones de euros para la preservación medioambiental de la reserva de la biosfera del Yasuní y para la mejora de las condiciones de vida de las comunidades indígenas que residen en ella. Correa lanzó el proyecto Yasuní-ITT en 2007 con el objetivo de que la comunidad internacional sufragase un fondo para que Ecuador preservase la reserva del Yasuní y no explotase sus yacimientos. El parque, creado en 1979 y declarado Reserva Mundial de la Biósfera diez años más tarde, abarca 982 000 hectáreas de la cuenca del alto Napo y Ecuador pide una contribución internacional de al menos USD 3 500 millones para no extraer el petróleo y evitar la emisión de 410 millones de toneladas de dióxido de carbono.